Iniciar un viaje implica casi siempre dar un pequeño salto al vacío, un paso hacia delante cuando no alcanzas a ver bien donde apoyarás el pie, donde estará el siguiente peldaño, una sensación de incertidumbre que irá ligada ineludiblemente cuando buscamos una nueva aventura... Viajar lejos y durante un periodo de tiempo considerable también es echar una mirada atrás antes de dar ese siguiente paso inseguro para despedirte de algunas cosas que dejarás de ver durante unas semanas...
Adiós papel higiénico (también llamado "papel de culo") ¿te echaremos de menos? quien sabe... no te preocupes... por ahora creo que volveremos a encontrarnos por mucho que nos agraden los chorritos de agua y aire de los inodoros japoneses...
Adiós a ti también, papelera callejera, tú que permaneces siempre en tu lugar, inasequible al desaliento así llueva o haga calor, allá donde vamos sois una especie exótica muy difícil de encontrar, te echaremos de menos mientras acumulamos en nuestras mochilas envases vacíos de bento y botellas vacías de Fanta de pera...
Y adiós por último a tí... bocadillo de jamón ibérico... el sabroso ramen, las apetecibles gyozas y los dulces mochis no conseguirán que te borremos de nuestro recuerdo... aguanta, se paciente, espéranos... volveremos a encontrarnos...
Y ahora sí, una vez echas las despedidas podemos dar ese paso hacia lo desconocido, adelantamos el pie sin estar muy seguros de donde se posará y en nuestro camino no nos guiará una estrella o un camino de baldosas amarillas, un punto rojo bien gordo cual sol naciente será quien nos indique cual es nuestro destino...
Japón, prepárate que allá vamos...
Tras tantear un poco con la puntita del pie en Frankfurt y pasar no pocas horas sobrevolando media Europa y una gran parte de Asia llegamos al aeropuerto de Haneda en Tokio, veníamos avisados de que una ola de calor del tamaño de un tsunami había llegado a Japón pero una cosa es saberlo y otra sentir que te sudan hasta las entretelas... nos da igual, una vez que hemos apoyado el pie solo queda continuar, seguir caminando... y ya puede venir Godzilla a meternos miedo... que nosotrxs a casa no nos volvemos (todavía)...
Hemos llegado a Japón, sí, a Tokio, también... pero... ya que llevamos casi 24 horas de viaje de las cuales de sueño igual han sido 3 o 4... ¿por qué no nos liamos la manta a la cabeza (con este calor igual tengo que buscar otra expresión) y nos vamos a comenzar el viaje desde el sur de la isla de Honsu...?, Hiroshima, espérate que ya llegamos...
Así es, nuestro viaje comenzará por el sur de la isla, iremos remontando y visitando ciudades hasta llegar de nuevo a Tokio, nuestra última parada antes de regresar... preparados, listos,... ¡nos vamos!
Tendremos que coger un shinkansen (tren bala japonés) desde Tokio a Osaka, allí compraremos un bono de transporte que nos servirá para usar diferentes trenes los próximos cinco días y tras ello podremos embarcar en nuestro segundo tren bala con destino Hiroshima...
¡Vamos, que viene el tren!... y si el panel dice que el tren llega a las 10:37, podéis tener por seguro que a esa hora aquí estará... ¡ríete tú de la puntualidad suiza!
Así que situaros donde corresponde, justo donde se va a parar vuestro vagón... porque en el tiempo en el que permanece en la estación no te da tiempo ni a soltar un "arigato"...
El tren bala no se llama así porque suene precisamente como una oveja con hambre (chiste de El Club de la Comedia) sino porque corre que se las pela y así llegaremos a Osaka en un pis-pas...
Durante el trayecto no paran de pasar revisorxs y agentes de seguridad de un lado a otro del tren... cuando llegan al extremo de un vagón se giran hacia los pasajerxs, nos hacen una reverencia y se ponen a bailar lo que pudiera parecer una curiosa coreografía de una música que solo ellos parecen escuchar pero que realmente parece ser una revisión de diferentes puntos de seguridad que deben hacer cuando llegan al final del vagón...
Bien, un poco mas cansados ya de lo que estábamos llegamos a mediodía a Hiroshima, hemos recorrido mas de 800 kms. en un tiempo que nos parece increíble (unas 4 horas y media).
Hiroshima nos recibe también con un calor que pesa mas que una tonelada de ladrillos, mientras nos encaminamos hasta nuestro hotel comenzaremos a ver por varios lugares imágenes de grullas hechas de origami... estas se han convertido ya en un símbolo de la ciudad... luego os explicamos porqué que ahora lo que ansiamos es llegar al hotel, darnos una ducha bien fria y abrazarnos un buen rato al aire acondicionado.
Hoy es domingo (con tanto viaje y cambio horario no teníamos muy claro el día en el que estábamos) y la ciudad está muy tranquila... todo lo tranquila que puede estar una ciudad de casi millón y medio de habitantes claro está...
Fijaos lo curiosos que son los japoneses para señalizar y delimitar las obras, nada de feas vallas naranjas o amarillas poco agradables a la vista...
Y como ya veníamos prevenidos... os adelantamos que Japón prevé ser un lugar lleno de contrastes... un país donde se investiga con la tecnología mas avanzada pero donde también podemos ver a un señorin que parece tener todos los años controlando el tráfico en un semáforo con un banderin rojo en la mano...
Por fin, unas 30 horas después de despertarnos en Barakaldo llegamos a nuestro pimer hotel en Japón... tras una reconfortante ducha y después de rezar unas palabras de agradecimiento al "Dios" Aire Acondicionado ya estamos preparados para comenzar a explorar la ciudad...
Hiroshima... esta ciudad que quedó marcada para siempre un 6 de agosto de 1945, a las 08:15 de la mañana explotaba a 600 mts. de altura la primera bomba atómica usada contra población civil... al instante 80.000 personas quedaron volatilizadas, otras tantas morirían en las siguientes horas y un 90% de la ciudad quedó totalmente destruida...
En anteriores viajes hemos visitado diversos campos de concentración nazis, hemos conocido las atrocidades de los jemeres rojos en Camboya, hemos caminado por Omaha beach... estos lugares merecen visitarse para recordar la historia y que algo así no se vuelva a repetir.
No vamos a extendernos mucho mas aquí porque mañana prevemos visitar el Museo Conmemorativo de la paz de Hiroshima pero resulta muy interesante profundizar en esta historia, existen multitud de documentales y libros a vuestro alcance. Yo leí "Ciudad de cadáveres " de Yoko Ota hace unas semanas. Esta escritora sobrevivió al desastre y cuenta con mucha crudeza pero también con altas dosis de cercanía como fueron aquellos días para los supervivientes de la catástrofe... muy recomendable...también hay un documental que relata el horror que se vivió allí: Hiroshima. Cuando todo cambió.
Como ya acometemos la visita a la ciudad entrada la tarde nuestros objetivos no serán muy exigentes, nos dirigiremos al Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, un lugar donde se han erigido diferentes esculturas y se celebran periodicamente diversos actos en recuerdo de aquellos sucesos tan aciagos...
De camino al parque pasaremos por nuestro primer santuario sintoísta que nos encontramos, encajonado entre altos edificios de oficinas estos templos parecen ser pequeñas burbujas de tranquilidad donde poder alejarse del ajetreo diario de una gran ciudad...
Pero no nos entretengamos... no perdamos el rumbo, vamos hacia el Parque de la paz...
Como os hemos dicho hoy es domingo y la ciudad está muy tranquila, momento ideal para visitar el parque, dejaremos la visita al museo para mañana cuando trataremos de acercarnos más a los hechos que ocurrieron en aquel mes de agosto de 1945...
Llegamos al parque y por doquier hay esculturas, un cenotapio donde se encuentran grabados los nombres de todas las victimas del desastre...
y grullas, muchas grullas...
¿y porqué tantas grullas? pues por Sadako Sasaki, por supuesto...
Caminamos por el parque y tratamos de apartar de nuestra vista los rascacielos de oficinas, los modernos puentes, un impresionante estadio deportivo que se ve a lo lejos... tratamos de imaginarnos como pudo estar la ciudad aquella mañana del 6 de agosto de 1945...
Es difícil imaginarnos un desastre de tal calibre... pero para que no se nos olvide la dimensión de lo aquí ocurrido se ha mantenido un edificio tal y como quedó tras la explosión, la que entonces era la Prefectura de Hiroshima se encontraba a menos de 200 mts. de la vertical de la explosión de la bomba atómica y se piensa que aunque su interior quedó inmediatamente volatilizado sus muros no desaparecieron del todo porque la fuerza recibida provino de arriba de una manera muy "vertical" y eso posibilitó que siguiera en pie...
Se decidió (no sin ciertas controversias) mantener el edificio sin reconstruir y sin demoler manteniendo como recuerdo de lo allí ocurrido su estado después de la explosión... este fue uno de los pocos edificios que no fue completamente destruido en la ciudad...
Y poco mas, impresionados por todo lo visto nos despedimos del parque... mañana volveremos...
La tarde va cayendo, el calor parece que quiere darnos un respiro (si respiro se puede llamar a pasar de 35 o 36 grados a 31) pero bueno, al menos el sol se prepara para marchar a descansar...
Callejeamos por una de las calles comerciales mas conocidas de la ciudad, la calle Hondori donde vemos Tiendas muy peculiares con artículos de todo tipo...
También confirmamos las profundas tendencias consumistas de los japoneses y lo peculiares que son para algunas cosas,... algunos para evitar el calor usan chaqueas provistas de ventiladores que emiten corrientes de aire hacia el interior del cuerpo con el objetivo de refrescarse por dentro... (!!!)
La luz va desapareciendo, anochece pronto en el pais del sol naciente y buscamos un lugar para cenar... nuestro elegido es un pequeño local que vimos antes en nuestro trayecto al hotel y que tiene una larga cola de gente local esperando para cenar. Se llama Yagenbori Hasso... vamos a tratar de probar el Okonomiyaki, uno de los platos típicos de la ciudad...
En Hiroshima este plato se prepara un poco diferente a como se hace en el resto del país. En concreto porque le añaden fideos. Tendremos que esperar cerca de una hora para que nos atiendan... pero merecerá la pena,
Cuando ya nos sentamos, tomamos "medidas cautelares" y preventivas para seguir combatiendo el calor...
Estamos sentados en primera fila, en un lugar privilegiado al lado de la plancha (frio no vamos a pasar, no) y así podremos estar bien atentos a todo el proceso de cocinado de nuestro okonomiyaki...
Y... tras unos 20 minutos de espera... ya tenemos aquí nuestro okonomiyaki...
Ummmm,... delicious!
Datos prácticos.
LLEGADA AL AEROPUERTO DE HANEDA. Nosotros viajamos desde Bilbao vía Frankfurt. Previamente antes de coger el vuelo deberéis rellenar vuestros datos y motivo del viaje en el formulario digital del gobierno de Japón: https://services.digital.go.jp/en/visit-japan-web/ que generará un código Qr y con él entraréis mucho más rápido pasándolo por las máquinas. Llevarlo impreso o descargado en el móvil.
UNA VEZ EN EL AEROPUERTO DE HANEDA podréis:
-Cambiar dinero
-Comprar una tarjeta E-sim en unas tiendas llamadas Air Bic Camera. Hay de diferentes tipos. Nosotros cogimos una de 10GB para 1 mes y nos salió por 2.980 ¥ (16€)
-Comprar la Welcome Suica que es gratuita. Hay unas máquinas que son exclusivamente para ello.
Nuestra idea era bajar hasta el sur del todo para comenzar el viaje y volver hacia Tokio. Para ello queríamos comprar el Kansai Hiroshima Area Pass para visitar toda la zona de Hiroshima, Miyajima, Kyoto, Osaka, Kobe, etc. Este pase compensa mucho más que el JR Pass que desde hace unos años ya no merece la pena. El Kansai Hiroshima Pass debéis comprarlo por la web https://www.westjr.co.jp/travel-information/en/tickets-passes/jrwest-rail-pass/kansai_hiroshima/. Nosotros pensamos que se podía comprar en las estaciones pero no!! no cometáis ese mismo error. El pase cuesta 17.000 ¥ (91€). Con ese pase puedes coger todos los trenes por esa zona y el ferry hacia Miyajima.
El caso es que nuestra idea era llegar hasta Hiroshima según llegamos al aeropuerto y el pase tienes que activarlo en la estación de Kyoto o Shin Osaka en una oficia oficial del JR, que son los trenes nacionales. El tren Shinkasen hasta Kyoto o Shin Osaka corre de vuestra cuenta. En este caso hicimos:
-Haneda-Shinagawa Station con el monorrail que pagamos con la Suica a través de la línes Keiky Airporte.
-Después compramos un billete de Shinkasen de Shinagawa Station hasta Shin-Osaka por 13.870 ¥ (75€). A partir de ahí activamos el pase y a coger trenes sin parar!!
Cuando llegamos teníamos un hambre terrible y nos metimos en un konbini, ya sabéis los supermercados japoneses que abren 24/7 y son los 7eleven o Lawson. El caso es que nos metimos a comprar unos sandwiches, uno de ellos el famoso de huevo y el otro de pollo y estaban muy ricos. Todo ello por menos de 600¥ (3,50€)
HOTEL EN HIROSHIMA: Smile Hiroshima Hotel (unos 39€). Es una cadena que está por más lugares de Japón y está muy bien.
CENAR: Restaurante local Yagenbori Hasso (10-6 Yagenbori, Naka Wara). Probamos el famoso Hiroshima Style Okonomiyaki y acabamos ahí porque había una gran cola de gente local. Muy amables, muy rico y una pasada verlos cocinar en la plancha. Comimos 2 okonomiyakis y una birra por 2.960€ (unos 16€).
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