Koyasan, siguiendo los pasos de Kobo Daishi - budismo Shingón (31-07-26)

Kobo Daishi, fundador de la rama shingon del budismo creo en su época eremita los templos del monte Misen que visitamos hace unos días en Miyajima... visto el éxito de aquella empresa decidió crear en el año 816 un templo donde residió y donde el budismo shingon creció y creció... paulatinamente nuevos templos se fueron creando al albor de la influencia de Kobo y así se gestó lo que hoy en día es el principal centro del budismo shingon en Japón, nada mas y nada menos que 117 templos jalonan esta montaña que, apartada del mundanal ruido, fue un refugio donde la fe y las creencias budistas arraigaron y prosperaron para honor de Kobo Daishi.

Hoy en día nos encontramos con un lugar inigualable donde los templos se arraciman unos al lado de otros, donde la naturaleza cohabita y prospera protegiendo con su sombra a los templos y a sus moradores... Koyasan bien vale una misa... (unos mantras mejor habría que decir).

Por no decir que, para nosotros, será un cambio radical, del bullicio de Osaka, con sus luces, su música, sus altos edificios, sus barcos repletos de turistas navegando por el río pasamos a la tranquilidad de un lugar de fe y espiritualidad, donde el frescor de los arboles y el verdor de la naturaleza parece vencer la fuerza del sol... donde la brisa nos trae olores a incienso y agita los rezos colgados en la estación de tren a la que llegamos antes de coger el funicular hacia Koyasan...

Digo yo que estaréis dispuestos a acompañarnos...



Tras un tren, un teleférico y un autobus que nos acerca al centro de Koyasan, llegamos al que será nuestro lugar de descanso hoy... el monasterio Zofuku-in nos acogerá como si jóvenes novicios del budismo shingon fuéramos y nos dará cobijo esta noche (creo que no tendremos que raparnos el pelo ni nos darán kimonos naranjas... espero)




Pero, poco mas que dejar los bártulos podemos hacer porque tenemos que acudir raudos a una ceremonia que se celebra en el otro extremo del pueblo, en el templo Shojoshin-in se celebra la ceremonia de quema de la goma...

Información sobre el ritual de la quema de la goma (pinche aquí)

Bueno, pues si estáis todxs preparadxs, venga que esto va a empezar, el monje prepara la plancha donde va a encender el fuego, a su vera tiene una montañita de madera de diferentes tamaños y diversas hojas que va tirando al fuego según este se va generando... todo acompañado de unos mantras cuyo significado no me pidais que os traduzca porque ni google translator ni "papago" ni la madre que lo crió al monje sabe que estará diciendo...

Eso si, los mantras son hipnóticos, a mi, a los veinte minutos entre el fuego, los mantras y que es casi la hora de la siesta no se si estoy entrando en trance o quedándome traspuesto...

Llega el momento de echar al fuego nuestras tablillas con los deseos que hemos escrito, formales nos ponemos en fila y vamos echando al fuego uno por uno, reverencia mediante cada tablilla (recuerdo, a 1000 yenes - 5,5 euros aprox. / tablilla)...

Pero esto no acaba aquí, poco a poco el monje va echando unos polvos al fuego y este va reduciendo su fuerza... poco a poco se va a apagando... tampoco acaba aquí el ritual, llega el turno del taiko, el tambor este de tamaño considerable que se ubica siempre en los templos budistas "tumbado"... allí que se dirige ahora el monje a continuar con sus mantras a la vez que se dedica a azotar al tambor como si estuviera el viernes santo en Calanda...

Mas de una hora dura la ceremonia... a mi con la versión resumida me hubiera valido pero bueno, está bien la cosa... ya os diré si el Athletic gana este año otra vez la Copa y si es así sabremos que los mil yenes de la tablilla fueron bien empleados...

A la salida, como ya venimos haciendo con asiduidad, solicitamos que nos firmen nuestro Goshuim...

La ceremonia de la goma nos ha alterado un poco los horarios, por mucha ceremonia y mucho templo que tengamos alrededor y todo esto alimente nuestro espíritu, también tenemos que dar alimento a nuestras carnes y nos dirigimos caminando a un restaurante que se sitúa en el centro del pueblo...

Durante nuestro caminar... ante nuestro paso nos encontramos con escenas que parecen típicas de postales de "Visit Japan"... árboles cuidadosamente cuidados, estanques, puentecitos rojos...


Y la naturaleza... con sus diversos colores y tonalidades... contrastando con los tonos ocres y oscuros de algunos templos...


Conseguimos dar alimento a nuestros cuerpos como pretendíamos y ahora podemos ocupar unos minutos en un entretenimiento mas mundano... ahí va un acertijo para todos vosotrxs... conoceréis el reto de "culo o codo" que hay que definir ante una foto que puede ser ambas cosas, pues bien, en el baño (único y mixto) del restaurante tenemos otro reto similar... a ver... el inodoro lo identificamos bien... aun con su sistema de "chorrillo" ya conocido pero... el otro artilugio ¿lavabo o urinario? ojo con confundirse y meter el morro donde alguien ha metido otra cosa o viceversa... ale... podéis dar vuestra respuesta en comentarios...

Con la duda en la cabeza nos dirigimos buscando respuestas al siguiente templo, el Kongobu-ji, este es el templo principal de Koyasan donde Kobo Daishi (también conocido como Kukai) residió a su llegada al Koyasan, alrededor de él fueron surgiendo el resto de templos...


Mas de 1.200 años amparan a este recinto...  el exterior en tonos oscuros  propios de las maderas nobles utilizadas...



El shoro (campanario) del templo también en esos tonos oscuros...


contrastan con los interiores, salones con luminosos tatamis y los fusuma (puertas correderas) preciosamente decorados con pinturas del siglo XVII




Según vamos profundizando en el templo nos sentimos mas aislados del exterior, como si nos trasladásemos a un universo aparte...


Cosa que prácticamente logramos cuando llegamos al jardin zen Banryutei que tiene este templo en su interior...  las piedras enormes, la grava "peinada" formando ondas y líneas sobre lo que pudiera ser un manto celestial... y todo de este tamaño... nos sentamos un rato y buscamos respuestas a las grandes preguntas del universo... como... ¿era un urinario o un lavabo?


Antes de marchar, volveremos a dejar impronta de nuestra visita en nuestro Goshuin...


Siguiente parada, el completo de templos Danjo Garan... aquí cambiamos por completo de tipología, si el templo anterior ejercía de "patriarca" de Koyasan con sus tonos oscuros y su claro abolengo Danjo Garan contrasta con su pabellón principal (Kon-do) y su pagoda (Konpon Daito) de un solo piso pintada en brillante color bermellón...




La tarde va cayendo, nos acercaremos a ver la puerta Dai-mon que en su momento era la puerta principal al complejo de templos de Koyasan... de un tamaño espectacular ya anunciaba a los visitantes las maravillas que se iban a encontrar dentro...


Volvemos poco a poco hacia nuestro monasterio... por el camino volveremos a ser partícipes de otra de las curiosidades niponas... echad un vistazo a esta foto de una estación de servicio en Koyasan...


En esta ocasión no busqueis lavabo o urinario... la cosa no va por ahí... no se si os resulta raro no ver los habituales surtidores en el suelo y, en cambio, ver como las mangueras de gasolina cuelgan del techo... pues así ocurre en muchas gasolineras en Japón... los depósitos de combustible se encuentran en el subsuelo como en la mayoría de nuestras gasolineras pero el gasoleo o gasolina es bombeado a la parte superior de la estación de servicio y baja por estas mangueras... ¿ventajas? ahorro evidente de espacio, poder poner tu vehículo en cualquier punto sin preocuparte de si el surtidor queda al lado correcto de la entrada de combustible de tu vehículo... en fin, los japoneses, siempre diferentes...

Tras volver a dar algo de alimento da nuestros débiles cuerpos nos dirigimos a la última visita del día... muchos turistas acuden a Koyasan para hacer una "excursión de día" y la mayoría no pernoctan aquí... pero eso hace que no lleguen a conocer el cementerio de Okuno-in por la noche...

En Koyasan se encuentra el que presume de ser el cementerio de Japón con una extensión de 2 kms de largo y en el que se calcula que hay mas de 200.000 lápidas... dado lo sagrado de Koyasan, desde los tiempos de Kobo todo budista shingon quería tener su lápida en este cementerio y esto ha hecho que adquiera una enormidad y majestuosidad dificilmente igualable... muchas lápidas tienen siglos de antigüedad pero en cambio otras son mas actuales el cementerio adquiere un caracter esotérico y misterioso aun a plena luz del día... ¿como será visitarlo por la noche?

Entramos al cementerio por el puente Ichinohashi cuando aún los rayos del sol marcan el camino a seguir...este puente marca la entrada oficial a los terrenos del templo donde Kobo está descansando y es el umbral entre el mundo sagrado y el secular. Aquí se espera que los visitantes hagan una reverencia para mostrar sus respetos a Kobo, algo que nos disponemos a hacer. 

De hecho, una estatua del mismísimo Kobo nos recibe al poco de entrar en el cementerio...


El camino que atraviesa el cementerio serpentea entre gigantescos pinos y parece esquivar los conjuntos de lápidas...


que en algunos casos parecen querer invadir el camino y atrapar al visitante...



Las lápidas son de todo tipo y condición, mas humildes y mas ostentosas... hoy en día hay que pagar una importante suma económica para poder tener una lápida en este lugar...


La noche va cayendo, el silencio que ya era notorio cae como un manto, acompañado por la oscuridad, los faroles que alumbran el camino parecen hacerlo con miedo... los mas temerosos pueden comenzar a notar cierto nerviosismo y mirar a las lápidas mas antiguas con cierto temor...







Por fortuna no se nos aparece Kobo Daishi.. con la noche ya cerrada llegamos al Mausoleo donde descansa Kobo que a esta hora está profusamente iluminado por cientos de faroles... frente a la oscuridad del cementerio, este pabellón parece un faro que señala el final del lugar... los creyentes del budismo Shingon que fundó Kobo consideran que no está muerto, sino que entró en un estado de meditación profunda en el año 835, por lo que se cree que sigue vivo, orando por la paz y esperando al Buda del futuro.





Y así, daremos media vuelta, saliendo por una puerta intermedia del cementerio... de camino hacia el monasterio pensaremos y recopilaremos todo lo vivido, nuestros deseos quemados en la ceremonia de la quema... el jardin zen del templo Kongobu-ji, la pagoda del Danjo Garan... el misterioso lavabo-urinario...

¡Hasta mañana!

Datos prácticos.

Como llegar: Merece la pena comprar el World Heritage Pass por unos 21€. Lo puedes comprar en las ventanillas de venta de billetes en las estaciones de tren de Osaka. Te dan un sobre con el billete de tren de ida y vuelta y un billete para los autobuses ilimitados dentro de Koyasán, además de algún descuento en alguno de los templos, en el museo y en tiendas de souvenirs. Con este pase entra el tren Nankai Limited Express hacia Gokurakubashi. El trayecto dura 1 hora y 15 minutos. 
Después, tendrás que coger el Nankay Koyasan Cablecar que te sube hacia la cima de la montaña y una vez allí, el bus 41 o 42 desde la estación final del cablecar. Tendrás que ver donde está tu alojamiento para saber en qué parada bajar. En una ventanilla que hay donde se cogen los buses, te pueden dar una hoja con las paradas de los autobuses, los alojamientos y los lugares de interés.

Donde dormir: Lo que habíamos leido es que merecía dormir en un shukubo, que son alojamientos que han creado dentro o al lado de alguno de los templos budistas que inundan Koyasan. El precio es bastante caro. Nosotros dormimos en uno de los más económicos, en el Zofukoin que costaba 117€. Creo que no merece la pena pagar ese dinero porque al final no tienes ningún contacto con los monjes, no entra desayuno y sólo puedes asistir a la ceremonia de la mañana de las 6.30. Hace 15 años cuando estuvimos en Myanmar dormimos en un monasterio budista real en el suelo, sobre una esterilla de bambú y en contacto con los monjes del templo. Esa sí fue una experiencia fantástica. 

Qué ver:
Koyasan tiene templos por todos lados pero hay que seleccionar si sólo vas un día así que ahí van los recomendados:
-No perderse la ceremonia de la goma todos los días a las 13.00 horas en el Templo Shojoshin-in 
-Complejo Danjo Garan con la pagoda y el Kondo (edificio que construyó originalmente Kobo Daishi).
-Puerta Daimon
-Templo Kongobuji con su jardín zen.
-Cementerio Okunoin. Sería precioso verlo de día para poder visitar los templos y por la noche con su magia.


Donde comer: no hay muchos sitios para comer y hay un sólo konbini. Nosotros comimos en un sitio llamado Marutaka Japanese Style unos noodles fríos con ensalada y un pollo teriyaki por 1.200 yenes cada uno. Muy rico! (6,50€).

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